23.12.10

EL PASILLO

Luego de una larga espera, su cabello despeinado, ojeras marcadas, y con cosquillas en su oido, se levanto de la silla y con paso firme se dirigió a la puerta rosada, su puño se levanto y golpeo la puerta tres veces, tomo su su brazo derecho, cabizbajo dejo recorrer en su rostro una lagrima, cuando se abrio la puerta solo pudo mirar el suelo mientras su vida se escurria, su brazo se termino de caer en el tapete de la entrada, cayó de rodillas y con sus últimas fuerzas levanto el rostro para ver por última vez aquella mujer por la cual luchó, bajó la cabeza y un último abrazo, cálido pero doloroso fue lo que sintió en aquel pasillo.

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